Importancia de los aspectos psicológicos en el rendimiento deportivo
Autor: David Llopis
Psicólogo Deportivo. Director de INFES-Merton (Valencia)
El objetivo de este artículo es destacar la importancia de las variables psicológicas en el rendimiento de los deportistas. Se reflexiona sobre la importancia que los propios deportistas conceden a los aspectos mentales para explicar sus éxitos y fracasos. Además de la opinión de los propios atletas, se recogen las conclusiones más importantes después de revisar diversas investigaciones realizadas con deportistas.
Finalmente, se apuntan algunas de las causas por las cuales los programas de entrenamiento psicológico todavía no están suficientemente implantados. A partir de este análisis, en próximos artículos, se expondrá en qué consiste el entrenamiento psicológico y cómo llevarlo a la práctica.
En las últimas décadas se han producido avances muy importantes en las diversas ciencias de la actividad física y del deporte. Los nuevos conocimientos procedentes de las distintas disciplinas se han ido incorporando al trabajo cotidiano del deportista logrando importantes mejoras tanto en los entrenamientos como en las competiciones. Estos avances, impensables hace solo unos años, han sido posibles merced a las aportaciones de diversas áreas de conocimiento, así como a la propia profesionalización del deporte.
Sin embargo, la Psicología del Deporte y de la Actividad Física todavía no ha logrado alcanzar el papel y la importancia que debería tener dentro de la preparación de un deportista.
Esta situación es contradictoria con la importancia que, en la actualidad, se le da a las variables psicológicas en el rendimiento de los deportistas.
Este papel fundamental lo podemos encontrar tanto en los testimonios de los propios deportistas y personas de su entorno como en las investigaciones realizadas con ese objetivo.
LO QUE DICEN LOS DEPORTISTAS Y LAS PERSONAS DE SU ENTORNO
La mayoría de los análisis realizados por deportistas, entrenadores, directivos, familiares y aficionados, tanto en los días previos como en los momentos posteriores a una competición deportiva, hacen referencia a la importancia de diversos aspectos psicológicos, especialmente cuando no se han alcanzado los objetivos deseados. Si realizamos un análisis de las declaraciones de los deportistas que recogen los medios de comunicación vemos que para justificar fracasos, son habituales frases como las siguientes: "No pudieron soportar la presión de la final". "Tras lograr la clasificación pensamos que ya estaba todo conseguido y no salimos mentalizados en el último partido". "Me confié en exceso. En teoría yo era muy superior a mi rival y pagué el exceso de confianza".
De igual modo encontramos frases que atribuyen el éxito deportivo a aspectos psicológicos. A nadie sorprende expresiones como las siguientes: "Estuve muy concentrado durante toda la competición y supe afrontar los momentos difíciles". "La gran unión que hay entre todos los jugadores nos hace invencibles". "Ha sido un año en el que he estado muy motivado y he ido alcanzando los objetivos que me había marcado".
Estas justificaciones, tanto de las derrotas como de los éxitos, es habitual encontrarlas en deportistas profesionales pero también las encontramos entre los aficionados y los que podemos denominar sub-elite.
Más concretamente, observamos que los propios deportistas reaccionan de forma diferente ante las distintas situaciones deportivas con las que se enfrentan. Estas diferencias suscitan muchos interrogantes, y a ellos trata de responder la psicología del deporte:
...¿Por qué algunos deportistas son capaces de mantener la concentración ante situaciones adversas y otros, a la mínima distracción, se desconcentran?
¿Por qué algunos obtienen mejores resultados en los entrenamientos que en las competiciones?
¿Por qué unos cada vez tienen menos ganas de entrenar y otros cada vez están más motivados?
¿Por qué cuando llega el momento de la verdad algunos deportistas teóricamente con inferiores cualidades físicas y técnicas superan a rivales con más condiciones?
¿Por qué unos pueden dormir y descansar la noche anterior a una gran competición y otros no lo consiguen?
En definitiva, las respuestas a estas preguntas hay que buscarlas en el funcionamiento psicológico de los propios deportistas que, como hemos visto, es diferente. Además, cada deportista responde de forma diferente dependiendo, entre otras, de variables psicológicas.
LO QUE DICEN LAS INVESTIGACIONES CIENTÍFICAS
A estos datos que provienen de los propios deportistas y de personas de su entorno debemos añadir los numerosos estudios que recogen distintas variables psicológicas que han resultado ser relevantes para la obtención de un alto rendimiento deportivo.
Según la metodología y los objetivos de estas investigaciones, las podemos agrupar en tres grupos.
Por un lado tendríamos las investigaciones que comparan las características psicológicas de los deportistas que han alcanzado un cierto éxito con otros que no lo han logrado.
Un segundo procedimiento para identificar las variables psicológicas que influyen en el rendimiento deportivo y que complementa al anterior, se centra en la opinión de los propios entrenadores. Estas investigaciones recogen de
forma sistemática los datos que nos proporcionan los entrenadores de los deportistas más sobresalientes y ayuda a determinar las variables psicológicas que en cada deporte son más determinantes.
Una vez revisada la literatura científica más importante sobre estos dos procedimientos, podemos afirmar que, a grandes rasgos, y sin establecer diferencias entre deportes, las diferencias entre los que obtienen el éxito y los que no lo logran, a nivel psicológico, se encuentran en las habilidades adquiridas por los primeros para:
- relajarse en los momentos de excesiva tensión,
- establecer metas realistas,
- saber controlar sus pensamientos,
- controlar la atención y mantener una concentración adecuada,
- relacionarse adecuadamente con los componentes de su equipo y grupo de entrenamiento,
- controlar el estrés,
- imaginar o visualizar adecuadamente logrando sus objetivos,
- superar los fracasos y aprender de los errores.
Finalmente, existe una tercera línea de investigación que tiene como objetivo determinar cual es el estado psicológico de un deportista cuando logra sus actuaciones más brillantes. Es lo que se denomina "el estado mental ideal".
El estudio
De los muchos estudios que se han realizado para conocer este estado ideal, podemos citar uno de los mas clásicos que mantiene integra su vigencia. Nos referimos al realizado por el psicólogo norteamericano Charles Garfield. Tras realizar cientos de entrevistas a deportistas de éxito, identificó varias condiciones mentales y físicas que los deportistas describieron como características de las sensaciones que experimentaban en los momentos en que realizaban algo que era extraordinariamente bueno. Estas características del "estado mental ideal" son:
© Sentirse relajado mentalmente. Esta sensación era descrita en la mayor parte de los casos como un sentimiento de paz interior. En algunos casos, junto con sensaciones de enlentecimiento temporal asociado al aumento del grado de concentración.
© Sentirse relajado físicamente. Sensación de que los músculos evolucionan con movimientos fluidos y seguros.
© Sentirse optimista-confiado. Sentimientos de autoconfianza y optimismo, actitud positiva ante la tarea a realizar. Sentirse capaz de mantener la confianza, los sentimientos de fuerza y control, incluso durante los momentos de reto más importantes. Es decir, sentir confianza en el logro del éxito, en todo momento.
© Encontrarse centrado en el presente, sin influencia de pensamientos sobre el pasado o preocupaciones por el futuro. El cuerpo estaría trabajando automáticamente, sin conciencia o esfuerzo mental deliberado.
© Sensaciones de encontrarse cargado de energía, en un estado de alta energía, con sentimientos de diversión, éxtasis, intensidad y "carga" o calor.
© Conciencia extraordinaria del propio cuerpo. Un estado mental en el cual, los deportistas son totalmente conscientes de sus propios cuerpos y de las personas que le rodean. Esto iría unido a una extraña habilidad para saber lo que los otros deportistas iban a hacer, sabiendo cómo responder en consecuencia.
© Sensaciones de tenerlo todo bajo control. Tanto el cuerpo como la mente realizan en cada momento lo que es correcto.
© Sensación de encapsulamiento. Es la sensación de encontrarse dentro de un receptáculo completamente separado del ambiente externo y de cualquier distracción potencial. También es la sensación de completo acceso a cualquiera de las propias fuerzas y posibilidades de trabajar. Los deportistas de la "capsula" son capaces de evitar la pérdida de concentración.
Esta es la descripción del "estado mental" en el que se encuentran los deportistas cuando consiguen sus mejores resultados, bien sea en los entrenamientos o en las competiciones. Es el "estado mental" que a todo deportista le gustaría y debería alcanzar con más frecuencia para conseguir entrenar y competir con más motivación, con más aspiraciones y mejores resultados.
POR QUE NO SIEMPRE SE REALIZA UNA ADECUADA PREPARACIÓN MENTAL
Las investigaciones científicas que analizan la relación entre las variables psicológicas y el rendimiento deportivo obtienen resultados similares con independencia del deporte estudiado y el nivel de los deportistas. Por otra parte, si analizamos las declaraciones de deportistas después de una competición o hablamos con ellos, las respuestas que dan para explicar su rendimiento suelen hacer referencia principalmente a variables psicológicas.
Tanto si nos referimos a las investigaciones como si analizamos las declaraciones de los deportistas, las conclusiones que obtenemos sobre la importancia de determinadas variables psicológicas son similares. Confianza, control de la ansiedad antes, durante y después de las competiciones, motivación para entrenar los días programados, cumplir las recomendaciones de los fisioterapeutas o médicos, autoconvencimiento de que se es capaz, saber establecer objetivos realistas, concentrarse y no perder la atención, superar los momentos críticos de la competición y pensar de forma positiva, son algunos de los aspectos psicológicos que influyen en el rendimiento.
Sin embargo, pese a la importancia de estos aspectos psicológicos, el entrenamiento psicológico sistemático a través de la figura del psicólogo deportivo todavía no está implantado en los programas de entrenamientos y competición de los diferentes deportes.
Y ello, indudablemente, influye en que no se realice un adecuado entrenamiento psicológico. Porqué ocurre esto. A partir de nuestra propia experiencia como asesor de deportistas, de las conversaciones con entrenadores y deportistas de diferentes modalidades y de la revisión de la literatura científica podemos apuntar algunas causas que podrían explicar esta situación.
Básicamente son cinco: (a) Falta de formación, (b) creencias erróneas sobre la psicología deportiva, (c) experiencias profesionales sin éxito, (d) expectativas irreales sobre las aportaciones de la psicología al deporte y (e) falta de tiempo. Veámoslas brevemente.
-
Desconocimiento por falta de formación.
-
Algunas creencias erróneas sobre la psicología del deporte.
-
Algunas experiencias con poco éxito.
-
Excesivas irreales sobre las aportaciones de la psicología.
-
Falta de tiempo.
Ha todas esta causas hay que añadirle la falta de tiempo que se dispone en los entrenamientos. La mayoría de entrenadores se quejan de que no disponen de suficiente tiempo para trabajar los aspectos básicos. Cuando un entrenador tiene que eliminar partes de un entrenamiento, son los aspectos psicológicos los primeros candidatos en eliminarse.
Quizá esta sea una de las causas principales. Por un lado, son escasas las revistas de divulgación deportiva que incluyen artículos sobre psicología del deporte, aunque sí es cierto que en los últimos años se han producido incorporaciones de psicólogos deportivos al equipo de colaboradores de algunas de estas publicaciones.
A esta situación, hay que añadir que, en la formación de entrenadores y profesionales del deporte, no siempre se le ha dado la suficiente importancia a los aspectos psicológicos y a su entrenamiento. También esta situación parece que está cambiando en los últimos años.
Finalmente, consideramos clave para esta falta de formación, la escasez bibliográfica sobre psicología aplicada al deporte escrita en castellano que ha existido hasta finales de la década de los noventa. Es a partir de ese momento cuando se ha incrementado el número de publicaciones sobre psicología del deporte. Sin embargo, estas publicaciones estaban dirigidas especialmente a la formación de los propios psicólogos. En los últimos cinco años están apareciendo las primeras publicaciones aplicadas a deportes concretos y dirigidas también a entrenadores y deportistas.
Esta falta de formación, que en los últimos años se está corrigiendo, es una de las causas principales y que su vez ha generado algunas creencias erróneas sobre lo que es un psicólogo deportivo y en qué consiste el entrenamiento psicológico.
La presencia de los profesionales de la psicología en nuestra sociedad es muy reciente. Poco a poco van siendo habituales los psicólogos en las escuelas, en las empresas privadas, en instituciones públicas, en centros sanitarios, desarrollando funciones diferentes. Sin embargo, tradicionalmente, la sociedad ha asociado la
psicología con los problemas psicológicos y, por ello, el área de la psicología más conocida es la psicología clínica. Por esto, una de las creencias erróneas más extendida es que el psicólogo del deporte trabaja con deportistas con problema mentales. Sin embargo, en realidad, con quien trabaja es con deportistas que desean mejorar determinadas habilidades psicológicas necesarias para rendir al máximo tanto en los entrenamientos como en las competiciones.
Una segunda creencia errónea es pensar que el entrenamiento psicológico es sólo para la élite. Esta es otra de las ideas erróneas que existen entre los deportistas. Sin embargo está muy alejada de la realidad. Las aportaciones de la psicología del deporte y de la actividad física no sólo van dirigidas a la élite, sino que son útiles para todos los deportistas. Especial relevancia tiene en el deporte de iniciación con el asesoramiento a padres y entrenadores.
Otras personas creen erróneamente que habilidades psicológicas como la concentración, el esfuerzo, la motivación son innatas y que no se pueden modificar. Es decir, piensan que el campeón nace y no se hace. Sin embargo, existen muchas evidencias científicas de las mejoras logradas por deportistas con el entrenamiento psicológico.

La falta de formación y las creencias erróneas sobre lo que aporta la psicología del deporte han provocado que en algunos casos el trabajo psicológico no haya dado los resultados esperados, especialmente en la década de los 70 y de los 80.
Hay que tener presente que es necesaria una formación específica en psicología del deporte y la actividad física y ésta, en España, sólo ha sido posible desde hace unos años. La falta de formación y de experiencia inicial contribuyó a la desconfianza que existía sobre lo que podía aportar la psicología. Como hemos visto, esta situación, en la actualidad, está siendo superada merced a las diferentes posibilidades de formación que tienen los profesionales de la psicología.
En algunos casos sucede que se espera del entrenamiento psicológico grandes resultados a corto plazo. Esto puede ser debido a la propia situación de desesperación por la que vive el deportista con una gran necesidad de mejora psicológica. También puede estar causado por las excesivas expectativas creadas por el propio psicólogo deportivo con su deseo de convencer sobre su trabajo.
Hay que tener presente que los deportistas, especialmente los que han alcanzado la élite, suelen desarrollar por sí mismos muchas de las habilidades que son necesarias para afrontar las diferentes situaciones, sin haber realizado ningún entrenamiento psicológico específico. Sin embargo, en la mayoría de los casos, si que es conveniente reforzarlas o mejorarlas a través de un profesional de la psicología, pero controlando las expectativas que se generan.
Sin embargo, los diversos estudios que evalúan los resultados del entrenamiento psicológico demuestran que las mejoras son considerables.

A MODO DE CONCLUSIONES
En este artículo hemos pretendido poner de manifiesto la falta de atención que reciben los aspectos psicológicos en el entrenamiento de muchos deportistas. Hemos visto como los propios deportistas y las diferentes investigaciones, ponen de relieve la importancia de los aspectos psicológicos. Sin embargo, aunque en los últimos años se está produciendo un incremento de las demandas de colaboración a psicólogos del deporte, la incorporación de la psicología todavía no es la deseable. Las posibles causas son variadas pero de entre ellas destacamos la falta de formación, las creencias erróneas sobre la psicología del deporte, algunas experiencias poco afortunada, las excesivas expectativas y la falta de tiempo.
En un próximo número analizaremos qué puede aportar la psicología del deporte a través del entrenamiento psicológico. Expondremos en qué consiste el entrenamiento psicológico, cuáles son las habilidades que hay que entrenar de forma sistemática, y qué técnicas son las más habituales.









